La onda de presión de explosiones subterráneas pueden propagarse a través de la tierra y causar terremotos menores. La teoría sugiere que una explosión nuclear podría disparar rupturas de fallas geológicas y así causar un seísmo mayor a distancias de pocos cientos de kilómetros del punto de impacto.
Pronto se deberían controlar mejor estos seísmos inducidos y, en consecuencia, preverlos. Tal vez pequeños seísmos inducidos podrían evitar el desencadenamiento de un terremoto de mayor magnitud.


No hay comentarios:
Publicar un comentario